Meditacion para ser feliz, Yoga India

Meditacion para ser feliz

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click to viewLa atención plena cambia tu cerebroInvestigaciones recientes han demostrado que una clase de meditación de atención plena de 8 semanas de duración puede provocar cambios estructurales en el cerebro, como el aumento de la densidad de la materia gris en el hipocampo, que se sabe que es importante para el aprendizaje y la memoria, y en estructuras asociadas a la autoconciencia, la compasión y la introspección.Acciones diarias
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Meditación a pie

La buena noticia es que estas prácticas, que elevan la línea de base de la felicidad, pueden realizarse en tan sólo unos minutos al día y no cuestan un céntimo. Todo lo que se necesita para obtener los beneficios de estas prácticas son (1) un compromiso y (2) realizar regularmente la práctica. En los próximos posts, compartiré algunas formas científicamente probadas de aumentar la felicidad y la sensación de bienestar. Empezamos con la meditación.
Hay muchos estudios científicos que demuestran los beneficios de la meditación. En un estudio, Compuware Corporation, una gran empresa de software empresarial y servicios de tecnología de la información de Detroit, Michigan, ofreció a sus empleados seis sesiones de grupo de 60 minutos durante un período de siete semanas. Los participantes aprendieron una forma de meditación conocida como bondad amorosa. La meditación de bondad amorosa es una “técnica utilizada para aumentar los sentimientos de calidez y cuidado hacia uno mismo y hacia los demás”. Se pidió a los participantes que meditaran al menos cinco veces por semana durante 15-20 minutos.
Los resultados mostraron que esta práctica de meditación producía incrementos a lo largo del tiempo en las experiencias diarias de emociones positivas, lo que, a su vez, producía incrementos en una amplia gama de recursos personales (por ejemplo, mayor atención, propósito en la vida, apoyo social, disminución de los síntomas de la enfermedad). A su vez, estos incrementos en los recursos personales predijeron una mayor satisfacción vital y una reducción de los síntomas depresivos.

Meditación receptiva

¿En qué piensas cuando piensas en la felicidad? ¿Es un sentimiento que persigues pero que nunca alcanzas, o un estado mental que puedes aprovechar si tienes los recursos adecuados? La felicidad es un estado mental: una sensación subyacente de satisfacción, plenitud y satisfacción en la vida.
Comience su prueba gratuita ¿Qué es la meditación sobre la felicidad? Lograr una sensación de satisfacción subyacente no se manifiesta necesariamente como un tipo de felicidad explosiva y de amplia sonrisa. Se trata más bien de una conexión con algo innato en nuestro interior, que nos lleva a esta genuina sensación de satisfacción y reconexión con el estado de felicidad de nuestra mente.
Al practicar la meditación para la alegría y la felicidad, estamos creando las condiciones necesarias para experimentar un estado mental feliz. Para ello, estamos alimentando cuatro apoyos o ingredientes esenciales de la felicidad: la bondad (para los demás y para nosotros mismos), la empatía (para los demás y para nosotros mismos), el juego y el equilibrio interior. Al integrar estos aspectos de nosotros mismos en nuestra vida diaria, podemos reconectar con un estado mental feliz y alejarnos del diálogo interno negativo.

Meditación tranquila

Miré al hombre mayor, calvo y con túnica que tenía enfrente y pensé: “Sea lo que sea que esté tomando, quiero un poco”. Estaba entrevistando a Matthieu Ricard, el renombrado monje budista que normalmente vive en un monasterio de Nepal, pero que estaba en Australia como ponente principal de la Conferencia sobre la Felicidad y sus Causas. Eran las ocho de la tarde y este hombre de 71 años estaba en su cuarto y último día de una gira relámpago. A partir de 2004, los neurocientíficos realizaron una serie de escáneres cerebrales fundamentales a Ricard y los medios de comunicación populares empezaron a llamarle el hombre más feliz del mundo. Mientras nos preparábamos para la entrevista y hacíamos los últimos ajustes de iluminación y las pruebas de sonido, pude ver por qué. A pesar de su jet-lag, de su jornada laboral de 16 horas y de un inminente vuelo internacional a las 6 de la mañana, Ricard parecía feliz. Su cuerpo estaba relajado y sus claros ojos azules centelleaban de alerta e interés. De hecho, Ricard transmitía… no, irradiaba, alegría. No pude evitar comparar esta efervescencia y entusiasmo por la vida con mi propio ser, agotado y privado de sueño.
Al recordar mi encuentro con Matthieu Ricard, el “hombre más feliz del mundo”, al final de su ardua jornada de trabajo, pienso que tal vez su irradiación de alegría no provenga tanto del hecho de haber encontrado la felicidad eterna, sino de haber encontrado la paz con el sufrimiento. Se me ocurre que, en lugar de ser conocido como el “hombre más feliz del mundo”, podría ser conocido como “el hombre más incómodo del mundo”, pero no suena igual, ¿verdad?