Ansia de comer, Yoga India

Ansia de comer

¿por qué de repente se me antoja la comida basura?

A todos nos ha pasado. Son las 3 de la tarde y has estado trabajando duro. Mientras estás sentado en tu escritorio, te invade un fuerte deseo de chocolate. Intentas ocuparte para que desaparezca. Pero no lo hace. De hecho, cuanto más intentas NO pensar en un cuadrado de chocolate negro que se derrite en tu boca, más lo deseas. Incluso puedes olerlo.
Esta es otra situación. Tal vez no te sientas bien. Te estás resfriando y te sientes mal. Lo único que te apetece comer es un gran tazón de sopa de pollo, como la que preparaba tu madre cuando estabas enfermo de pequeño.
Un antojo de comida es un fuerte deseo de un tipo específico de alimento. Y son normales. La mayoría de la gente los tiene, aunque lo que nos apetece puede ser diferente. A una persona se le antoja el chocolate dulce, mientras que a otra se le antojan las patatas fritas saladas.
A veces los alimentos que nos apetecen no son súper saludables, sino más bien alimentos grasos o azucarados. O a veces nos apetecen alimentos de nuestra infancia, como el pastel de carne americano, las piraguas polacas o el pho vietnamita. Otras veces los antojos pueden ser de algo saludable pero muy específico, como el sushi japonés o el kimchi coreano.

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ResumenPropósito de la revisiónA menudo se culpa a la dieta de causar antojos de comida. Estos antojos inducidos por la dieta pueden estar mediados por mecanismos fisiológicos (por ejemplo, la privación nutricional) o psicológicos (por ejemplo, los efectos irónicos de la supresión del pensamiento alimentario). Sin embargo, esta noción suele basarse en hallazgos transversales y, por lo tanto, no está claro el papel causal de la privación de alimentos en los antojos de comida.Hallazgos recientesLos estudios experimentales sugieren que una privación selectiva de alimentos a corto plazo parece aumentar efectivamente los antojos de los alimentos evitados. Sin embargo, los estudios experimentales también muestran que el ansia por la comida puede entenderse como una respuesta condicionada que, por tanto, también puede desaprenderse. Esto se ve respaldado por estudios de intervención que indican que la restricción energética a largo plazo da lugar a una reducción de las ansias de comer en adultos con sobrepeso.ResumenLa mala reputación de la dieta por aumentar las ansias de comer es sólo parcialmente cierta, ya que la relación entre la restricción de alimentos y las ansias es más compleja. Mientras que la privación selectiva de alimentos a corto plazo puede aumentar la ansiedad por la comida, la restricción energética a largo plazo reduce la ansiedad por la comida.

Ansia de comer en línea

La mayoría de nosotros sabemos lo que se siente al experimentar antojos de comida. Por lo general, nos apetecen los alimentos más calóricos, razón por la cual los antojos se asocian al aumento de peso y al incremento del índice de masa corporal (IMC). Pero la historia que nos contamos sobre el origen de estos antojos podría determinar la facilidad con la que cedemos a ellos.
Existe la creencia generalizada de que los antojos son la forma que tiene nuestro cuerpo de indicarnos que tenemos una carencia de un determinado nutriente, y en el caso de las mujeres embarazadas, sus antojos les indican lo que necesita su bebé. Pero, ¿es esto realmente cierto?

Cómo frenar los antojos de comida

Charlotte Hardman recibe fondos de investigación de la Comisión Europea, el Consejo de Investigación en Biotecnología y Ciencias Biológicas, el Consejo de Investigación Económica y Social, el Consejo de Investigación del Medio Ambiente Natural, el Gobierno escocés y la Asociación Americana de Bebidas. Anteriormente, ha recibido honorarios como ponente de la Asociación Internacional de Edulcorantes.
Los antojos de comida son muy familiares para la mayoría de las personas. Podemos ver u oler comida y querer comer, o a veces nos apetece de repente comer algo delicioso. Estos intensos deseos se producen incluso cuando no tenemos hambre y pueden ser muy difíciles de resistir.
Hay muchas razones por las que podemos “sentir” hambre aunque no nos gruña el estómago. El hambre física en nuestro cuerpo está controlada por complejas señales fisiológicas que estimulan nuestro apetito y lo suprimen después de haber comido (lo que se conoce como saciedad). Sin embargo, comer es mucho más que responder a una necesidad biológica.
Hay otro sistema que nos impulsa y motiva a consumir alimentos ricos en energía (calorías): el sistema de “recompensa alimentaria” del cerebro. La naturaleza gratificante de la comida puede anular fácilmente nuestras señales de saciedad y socavar seriamente nuestra capacidad para resistir la tentación.